Barrio San Francisco logra histórica legalización tras más de 40 años

El barrio San Francisco, ubicado en la zona sur de Salcedo, celebra un momento histórico, tras más de cuatro décadas de gestiones, la comunidad logra la legalización del predio donde funciona su sede barrial, un terreno donado en 1983 por la familia de Don César Remache.

La falta de escrituras impedía que la actual administración municipal invirtiera en el lugar, debido a disposiciones de la Contraloría y normativas legales que exigen titularidad para ejecutar recursos públicos.

Fernando Tutasig, presidente del barrio, comparte la alegría de sus vecinos y destaca el esfuerzo colectivo que permitió este avance. “Cuando fundamos el barrio no había escrituras y siempre existió la preocupación de estar en terreno ajeno. Ahora, con la legalización y el apoyo del Municipio, se ha iniciado el trámite para el comodato. Esto permitirá invertir en las necesidades que tenemos”, explica.

El proceso no ha sido sencillo. Desde los primeros años, la comunidad buscó regularizar los lotes, pero la indefinición de linderos y trámites pendientes prolongaron la espera. Gracias a una resolución administrativa y al respaldo de la actual gestión municipal, hoy se da este paso fundamental. Según Tutasig, en los próximos días se firmará el documento de comodato, que reconocerá oficialmente la sede como bien municipal y permitirá inversión directa.

La sede barrial no solo es un espacio de encuentro, sino que también está declarada como punto de albergue ante emergencias por desastres naturales, dada su cercanía al volcán Cotopaxi. Aun así, las instalaciones requieren mejoras: cerramiento, mantenimiento y la culminación de una cocina comunitaria construida con mingas y recursos propios. “Hemos invertido como barrio lo que hemos podido, pero ahora el Municipio puede destinar presupuesto para terminar las obras y dar mantenimiento. Esperamos que el comodato sea por al menos 50 años, porque este espacio es del barrio y siempre lo hemos cuidado”, afirma Tutasig.

El dirigente resalta que este logro no es un punto final, sino un nuevo comienzo. Con la legalización en firme, la comunidad del barrio San Francisco podrá fortalecer su sede, garantizar un espacio digno para sus habitantes y asegurar que futuras generaciones tengan un lugar para reunirse, organizarse y mantener viva la identidad barrial.