El antiguo Monasterio de Bellavista se transformó en el primer Museo Cantonal de Salcedo

Un monasterio olvidado

Durante quince años, el Monasterio de Bellavista permaneció en silencio. Las paredes de adobe, los techos de madera envejecida y los ventanales coloniales veían pasar el tiempo sin más compañía que la maleza y los ecos del pasado. Esta infraestructura, entregada al GAD Municipal de Salcedo hace más de una década, no había recibido intervención alguna. Hasta ahora.

En 2025, bajo la administración del alcalde Juan Paul Pacheco, el municipio tomó la decisión de devolverle el alma al edificio, no solo restaurándolo, sino dándole un nuevo propósito: convertirse en el primer Museo Cantonal de Salcedo.

El museo de todos

El proyecto no fue solo arquitectónico, sino cultural. La propuesta fue clara: habilitar el museo en tres meses, con una inversión de 47 mil dólares, y abrir sus puertas al público entre junio y julio de este mismo año. El museo no solo buscaría preservar una infraestructura patrimonial, sino también reunir, en un solo lugar, la memoria material e inmaterial del cantón.

“Este será el punto de partida para que los visitantes puedan conectarse con nuestra historia y, desde aquí, también acceder a la zona oriental y al Parque Nacional Los Llanganates”, explicó el alcalde Pacheco durante la presentación del proyecto.

Uno de los principales atractivos del museo será una colección de 200 piezas arqueológicas de la cultura Panzaleo, consideradas la más grande del país. Estas piezas, actualmente bajo custodia del Padre Jesús en el templo de Bellavista, pasarán a exhibirse de forma permanente.

El arte de restaurar la memoria

La restauración fue liderada por el ingeniero Marlon Porras, quien explicó que la intervención se centró en la cubierta del edificio: cambio de vigas, tejas, maderas y pisos, sin afectar los elementos patrimoniales. “Mantenemos las paredes de adobe, las puertas y los ventanales originales”, detalló.

El proyecto se dividió en dos bloques. El bloque A, en mejores condiciones, se preparó para las exhibiciones iniciales. El bloque B, en estado más deteriorado, recibió una restauración más intensa, conservando las paredes originales y adecuando nuevos espacios para futuras exposiciones.

Además de las piezas arqueológicas, el museo albergará fotografías y vestuarios históricos de los primeros habitantes del cantón. “Esta es apenas la primera etapa”, afirmó el alcalde. Existe la posibilidad de que el Templo de las Hermanitas, ubicado al frente del monasterio, sea cedido en comodato para una segunda fase del proyecto.

El museo como bisagra turística

La creación del museo forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el turismo en Salcedo. La conexión con el Arco de Bellavista —una estructura con más de cien años de historia— y su cercanía con los Llanganates convierten al espacio en un nodo patrimonial y turístico.

El Padre Jesús, custodio de las piezas arqueológicas, respaldó el proyecto con entusiasmo. “Estas piezas no deben quedarse en bodegas. Deben ser vistas, entendidas y valoradas por la comunidad”, dijo.

La ciudadanía ha respondido con expectativa. Para muchos, este proyecto representa una reivindicación histórica. Para otros, una oportunidad de conocer —por primera vez— las raíces de su tierra.

https://youtube.com/shorts/GuXIvhzDMvM